
“No tengo dudas: hoy ser profesor es una de las profesiones más difíciles de nuestra sociedad” señala el arzobispo de Santiago.
“Construir un edificio requiere capacidad, técnica, recursos y planificación. Pero formar a un joven exige mucho más, porque estamos hablando de acompañar su crecimiento vital y de ayudarlo a formar su carácter, orientar sus decisiones y encontrar sentido a su vida”, señala el Arzobispo de Santiago, en carta dirigida a los docentes de la arquidioçesis.
“Un buen profesor abre horizontes, plantea preguntas decisivas, sostiene a un alumno cuando nadie más lo hace y marca el corazón de sus estudiantes para toda la vida”, agrega el Cardenal Chomalí.
A continuación el texto completo de la carta del Cardenal Fernando Chomalí.
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