
Este 21 de abril, la Red Educacional Santo Tomás de Aquino conmemora 156 años de historia caracterizada por el compromiso con la educación, la formación y el acompañamiento a sus comunidades. Un recorrido que, desde sus orígenes hasta hoy, da cuenta de una institución que ha sabido adaptarse a distintos contextos, manteniendo vigente su propósito formativo y proyectando, en este nuevo aniversario, el desafío de educar por la paz.
Un día como hoy, hace 156 años, el entonces arzobispo de Santiago, monseñor Rafael Valentín Valdivieso, dio origen a la Red Educacional Santo Tomás de Aquino, con un propósito claro: aportar a la educación de niños y jóvenes, especialmente de aquellos que vivían en condiciones de vulnerabilidad, sin acceso a educación e, incluso, en situación de calle.
Desde sus inicios, impulsada por el compromiso de la Iglesia y de jóvenes que creían en la educación como motor de cambio, sus primeras escuelas no solo entregaban formación académica, sino también herramientas para la vida, a través de un oficio: carpintería y mueblería para los varones y tejido, costura y cocina para las mujeres.
El nombre de Santo Tomás de Aquino no fue casual. Este teólogo y filósofo, reconocido por su inteligencia y su ejemplo de vida, ha inspirado una formación orientada en el desarrollo integral de las personas y un aporte al bien común. Esa esencia se mantiene vigente hasta hoy, reflejándose en el objetivo estratégico de la Red: “Fortalecer un proceso formativo de calidad que permita el desarrollo integral de los estudiantes en todas sus dimensiones, humanas y espirituales, para la búsqueda del bien común desde el encuentro personal con Jesucristo”.
A lo largo de su historia, la institución ha enfrentado distintos momentos que han puesto a prueba su continuidad. Uno de ellos fue la Guerra del Pacífico (1879), cuando la cantidad de establecimientos de la Red se redujo de catorce a siete. Sin embargo, hacia 1882 logró recuperarse, retomando su crecimiento, llegando a nueve establecimientos.
Un escenario similar se vivió tras la Guerra Civil de 1891, que provocó el cierre de gran parte de sus escuelas. A pesar de ello, desde 1893 la institución pudo reactivar su labor, evidenciando una vez más su capacidad de sobreponerse a difíciles contextos sociales. Este impulso no solo permitió su continuidad, sino que también fortaleció su proyección, dando paso en 1902 a la creación de la Revista de las Escuelas Católicas de Santo Tomás de Aquino.
Durante el siglo XX, nuevos desafíos marcaron su desarrollo. La crisis derivada de la Primera Guerra Mundial y, posteriormente, la crisis económica de 1929, impactaron fuertemente a las comunidades más vulnerables. Frente a este escenario, la Red no solo mantuvo su labor educativa, sino que también impulsó iniciativas solidarias, como ollas infantiles y espacios de apoyo para estudiantes y sus familias, resguardando la continuidad de la educación y el bienestar de sus comunidades.
Décadas más tarde, en un contexto de profundos cambios sociales y políticos en el país, la Red volvió a enfrentar nuevos desafíos. En medio de la inestabilidad, sus comunidades educativas promovieron espacios de acompañamiento, contención y encuentro, reafirmando su rol no solo como institución formativa, sino también como una comunidad comprometida con el respeto, la dignidad y la convivencia pacífica, tanto dentro como fuera de las escuelas.
Más recientemente, la pandemia por covid-19 representó uno de los mayores desafíos para la educación a nivel mundial. En este contexto, la Red Educacional Santo Tomás de Aquino demostró nuevamente su capacidad de adaptación, implementando estrategias que permitieron dar continuidad al proceso educativo y mantener el vínculo con sus estudiantes y familias, como igualmente con comunidad en general.
A través del uso de herramientas digitales, el acompañamiento constante y el trabajo colaborativo de sus equipos, la Red logró sostener su labor formativa en un escenario complejo, reafirmando su compromiso con la educación y con cada integrante de la comunidad.
Estos desafíos, tanto del pasado como del presente, dan cuenta de una historia marcada no solo por la permanencia, sino también por la capacidad de responder con sentido a los contextos que han ido cambiando con el tiempo, poniendo en el centro principios como la responsabilidad social, el compromiso, la vocación y la pasión por lo que se hace.
A 156 años de su fundación, la Red Educacional Santo Tomás de Aquino continúa proyectando su misión en el presente, formando a nuevas generaciones con el lema "Educación de excelencia basada en la Pedagogía de Jesús", desde una educación centrada en la persona, la comunidad y el bien común, a través de sus ocho establecimientos: Liceo Miguel Rafael Prado, Liceo José Domingo Cañas, Liceo Bicentenario San Francisco, Liceo Bicentenario Monseñor Luis Arturo Pérez, Liceo Politécnico Sara Blinder Dargoltz, Colegio Santa Marta, Escuela Nuestra Señora del Carmen y el Colegio San Alberto Hurtado.
Con el lema "156 años educando por la paz", este nuevo aniversario no solo invita a mirar el camino recorrido, sino también a reafirmar el compromiso con una formación que promueva el respeto, el diálogo y la convivencia en un mundo que lo necesita urgentemente.
Fuente: Área de Comunicaciones Red Educacional Santo Tomás de Aquino

